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Lenguaje y Comunicación

¿Cómo escuchamos la música?

¿Cómo escuchamos la música? ¿Cómo escuchamos la música?


Todos escuchamos la música, ante todo, según nuestras condiciones personales y la predisposición o estado psíquico del momento en el que realizamos la audición. Reaccionamos ante la música distintamente, a causa de la diferencia de nuestro pasado y medio ambiente, no existiendo tope alguno para la diversidad de nuestro gusto personal y sentimiento musical.
Dependiendo de la situación y el estado de ánimo, la música puede evocar diferentes sensaciones en momentos distintos. Así, la misma música, en realidad, se oye de manera distinta en momentos diferentes.

Planos y formas de la audición.

La música está constituida por una serie de elementos que no son solamente elementos físicos y formales, sino elementos vitales de orden fisiológico, afectivo y mental. Al referirnos a la naturaleza de la música, pensamos ante todo en sus tres elementos fundamentales: el ritmo, la melodía y la armonía. Estos tres elementos nos permiten establecer relaciones con la naturaleza humana, pues son, respectivamente, tributarios de la vida fisiológica, afectiva y mental.
En este sentido, teóricos, musicólogos, músicos han determinado cuáles podrían ser los principales planos de una audición.

El plano sensual, consiste en escuchar música por puro placer, sin detenerse en ningún tipo de análisis, suponiendo el modo más sencillo y primitivo de audición, ya que no se necesita preparación ni tratamiento educativo alguno.

En el plano expresivo, la música serviría como vehículo de una gran cantidad de estados de ánimo percibidos por cada persona de forma distinta.
El oyente experimenta un goce de sensaciones sonoras y se deja llevar por la riqueza y el caudal sonoro; busca o encuentra placer, comodidad, relajación. Es la actitud de escucha más extendida.

Por último, el plano mental o puramente musical está reservado a un número más limitado de oyentes, quienes acceden, mediante el análisis y el conocimiento, a la identificación de los elementos de la música.

Cada persona puede llegar a escuchar la música comprendiéndola desde el punto de vista puramente musical. La calidad del acto de escucha estará siempre relacionada con su formación musical y su sensibilidad. Esto supone una actividad intelectual, que no solo no impide la audición a otros niveles, sino que la enriquece.
Las tres funciones sensoriales antes descritas, deben realizar una síntesis viva ya que desbordan los elementos analíticos. Se escucha de las tres maneras a la vez y se hace de manera instintiva. Se trata siempre de tener en cuenta la totalidad del hecho auditivo.
Pero no hay que olvidar que la música no está constituida por una serie de momentos independientes. Existe siempre una relación entre lo que se oye y lo que antecede; entre lo que se oye y lo que viene a continuación. Cuando escuchamos música, nos disponemos a escuchar algo que se desarrolla a través del tiempo, desde un punto inicial hacia un punto final.

Elementos básicos de la música.

La melodía consiste en una sucesión de notas, cada una de ellas en un tono diferente. El tono de una nota esta determinado por su altura y frecuencia – número de vibraciones de la fuente (cuerda, lengüeta, etc.) en un segundo medidas en hertzios (1 hertzio = 1 vibración por segundo). La disposición de las notas en orden de tono ascendente o descendente se denomina escala.
El ritmo esta determinado por la duración de las notas y por la manera en que están dispuestas en relación con el tiempo. Normalmente esta disposición se repite a lo largo de la pieza musical. En la música occidental las piezas están divididas en compases, cada uno de los cuales contiene una unidad de disposición rítmica.

La armonía tiene lugar cuando dos o mas notas distintas son oídas simultáneamente. Si las frecuencias de las notas tienen entre ellas una relación numérica, se dice que las notas están en armonía. Si las frecuencias no tiene esa relación, las notas que suenan a la vez producen una disonancia. La armonía no figura en toda la música: en una voz human sin acompañamiento o en el sonido de un instrumento de viento no hay lugar par ala armonía. Los efectos armónicos incrementan el poder expresivo de la melodía y se han desarrollado altamente en la tradición occidental.

Fuente. Encilopedia Metódica.Ed.Larousse,Bogotá,Colombia,1997
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